Por: Antonia Utrera.-

“Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia adentro, vela” (Jung)

Felicidades querido/a Cáncer! Si naciste entre los días 21 de junio y 20 de julio aproximadamente, significa que el sol estaba en el signo de Cáncer en el momento de nacer. Cáncer pertenece al elemento agua, que en astrología se asocia al mundo de las emociones y los sentimientos, el amor, la simpatía y la compasión, el odio y los celos, todos ellos vinculados al elemento agua.

Cáncer es un signo cardinal, le gusta generar emociones a su alrededor, iniciar la conquista, no soporta a un ser humano impasible a sus sentimientos, sobre todo si se trata de alguien de quien él desea conseguir su afecto.

Regidos por la luna son absolutamente fluctuantes, su estado emocional puede variar completamente a lo largo del día, dependiendo de la captación emocional del exterior, así como de su propio estado de ánimo, lo cual les hace muy vulnerables e instintivos. Son personas muy receptivas a cualquier emoción y perciben tanto el afecto y la atracción como el rechazo y la indiferencia. Son inestables pero también muy tenaces en todo aquello que deseen conseguir.

Son muy intuitivos y sensibles. Hay una tremenda necesidad de seguridad emocional que buscan en la familia, en el hogar y en cualquier ámbito de confianza que les resulte conocido y familiar. Dependientes sentimentalmente, buscan estrechar lazos afectivos, hacer nido allí donde van, en el trabajo, en la escuela, con los amigos… Son familiares y hogareños por naturaleza.

La aparente frialdad que pueden mostrar en ocasiones es tan solo el caparazón que usan para protegerse de forma que no sea evidente su excesiva sensibilidad.

Cáncer es el primer signo de agua que surge al sentir vínculos estrechos con los demás. Cáncer quiere conocer el origen, la pertenencia, las raíces, ¿de dónde venimos?.

Los mitos, entre ellos el de Aquiles, el héroe quizás más estrechamente ligado a este signo, nos habla de esa dependencia, de esa vulnerabilidad y de la dificultad de ser uno mismo más allá de las propias raíces y de la protección materna y familiar.

Sus cambios emocionales suponen muchas veces una transformación psicológica tan profunda, que externamente puede parecer como personas distintas, a veces suave y afectuoso y otras vengativo y cruel. Cáncer no tiene una forma definida, está siempre sujeto a su sentir.

La figura materna tan superprotectora que puede llegar a condicionar la vida de sus hijos, suele ser una constante en la vida de Cáncer.

Si te sucede que reconoces muchas de estas cualidades aun no habiendo nacido con el sol en Cáncer, es muy probable que al levantar tu carta natal viéramos que la luna o el ascendente están en Cáncer, o quizás la Luna sea muy predominante en tu carta, lo que hablaría de cualidades lunares sin necesidad de tener el sol en el signo de Cáncer. Por ello es necesario estudiar la carta natal en su totalidad, no tan solo un aspecto de ella.

El próximo mes hablaremos del signo de Leo!

¡Hasta la próxima edición!

Antonia Utrera