Por: Gisela Izard.-

Vamos a la playa … oh oh oh.!

¿Te has dado cuenta que muchas personas asocian vacaciones=mar=alegría=vitalidad?

Durante mucho tiempo los médicos han recomendado las visitas a la playa. René Quintón fue un científico francés que defendió sus grandes beneficios.

Un punto muy importante del agua de mar es su mineralización, es decir, las sales minerales que contiene (30 – 36 gr por litro). Los minerales de mayor presencia son el sodio, magnesio, azufre, calcio, potasio, bromo, carbono, estroncio, boro y silicio.

Vaya, todo lo que necesita nuestro cuerpo para vivir. Ya que nuestros líquidos corporales “casualmente” tienen la misma composición.

¿Qué minerales hay en el mar?

Los minerales que encontramos en el mar son TODOS los de la tabla periódica y se dividen por la cantidad en macroelementos, microelementos y oligoelementos. Estas proporciones son también las cantidades que nuestro cuerpo necesita. Los macroelementos son:

El sodio, fundamental para organizar y regular el reparto de agua dentro de nuestro cuerpo. Es el organizador del movimiento de fluidos intra y extracelulares. También es decisivo en la transmisión de los impulsos nerviosos, la actividad cardíaca y en la asimilación de las proteínas y los hidratos de carbono.

El magnesio, imprescindible para la correcta asimilación del calcio y de la vitamina C, equilibra el sistema nervioso central y para el tono de los vasos sanguíneos.  Ayuda también en la secreción de bilis que a su vez favorece una buena digestión de las grasas y la eliminación de residuos tóxicos.

El azufre, necesario para todas las células, especialmente en la piel, uñas, cabello y cartílagos. También forma parte de la insulina y vitaminas, y ayuda al hígado a neutralizar tóxicos.

El calcio, aparte de encontrarse en los huesos, tejido conjuntivo y músculos, es esencial junto con el potasio y el magnesio para la buena circulación y coagulación de la sangre, y el sistema vagosimpático (que regula la respiración y los procesos digestivos). Para fijar el calcio en el cuerpo necesitamos fósforo, vitamina D y C, flúor, magnesio y cobre.

El potasio, es el mineral regulador del equilibrio del agua, junto con el sodio. Estimula los movimientos intestinales e interviene en la regulación de las glándulas suprarrenales.

El silicio, presente en nuestra sangre, ayuda en la asimilación de nutrientes, evita la agrupación de grasas, estimula la eliminación de residuos a través de la orina, fortalece los cartílagos y las articulaciones, previene el cáncer y la arteriosclerosis. Recientemente en Francia se ha “descubierto” que ayuda en la prevención del Alzheimer.

Y entonces uno piensa: Y ¿yo tendré todo eso? ¿Cómo puedo estar seguro que le doy a mi cuerpo lo que necesita? Algunos están tranquilos porqué piensan que ya comen una dieta equilibrada. Otros se atiborran de suplementos vitamínicos y minerales. No hace falta tomar suplementos si tomamos una dieta con diferentes verduras, frutas, legumbres de temporada y cultivados en las proximidades del lugar donde vivimos. Hay estudios americanos que sugieren que la ingesta innecesaria de suplementos vitamínicos por miedo a no tener, es perjudicial para la salud y el hígado.

¿Qué podemos hacer?

  1. Bañarnos en el mar, caminar en el agua y donde rompen las olas, jugar a enterrarnos en la arena (con la cabeza fuera! Y gorro!), hacer gimnasia acuática, meditar….
  2. ¿Y si NO estoy cerca del mar? puedo comprar 2-3 kg de sal marina sin refinar, y añadirla a un baño de agua a 37-40ºC (lo máximo que aguante tu cuerpo sin quemarse, claro). Hacer este baño 1 vez al mes como mínimo durante los meses de frío. Este baño mejora el sistema térmico corporal y ayuda al sistema inmunológico a funcionar mejor.
  3. También se puede beber el agua de mar cada día. Un chupito de agua de mar isotónica es suficiente. Eso se puede hacer rebajando agua de mar con agua dulce o bien añadiendo agua de mar al agua dulce. Dicen que la cantidad de sales recomendadas diariamente es de 6-9 gr/día. René Quintón y Mariano Arnal recomiendan tomar 1 vaso de ¼ litro de agua de mar al día mezclada con agua o zumos. Si eso te parece demasiado, puedes empezar por una cucharada sopera de agua de mar por litro de agua dulce.

¿Cómo nos beneficia? ¿Qué puede curar?

El agua de mar alcaliniza nuestro medio interno (si tenemos un Ph alcalino será más difícil que desarrollemos enfermedades), regula el medio interno, nutre nuestras células, reconstituye, sirve como dentífrico y colutorio, laxante, purgante, desinfectante y cicatrizante para infecciones de boca, estomacal y neutralizador de la acidez de estómago. Además, tomada antes de comer calma el apetito, lo cual la hace apropiada para perder peso.

También ayuda en la recuperación de enfermedades o intervenciones quirúrgicas, síndrome de fatiga crónica, problemas de piel, reuma, estrés, depresión, problemas psicosomáticos, de circulación, anemia, alteraciones del metabolismo, hormonales o ginecológicos, …

¿Qué precauciones debemos tomar?

  1. Comprobar que no somos intolerantes al agua de mar tomando pequeñas cantidades para verificar que sienta bien.
  2. Calcular la cantidad y frecuencia de bebida. 1 toma diaria es suficiente. En función de la cantidad puede dar diarrea.
  3. Si tienes la tensión alta, o sufres alguna enfermedad en la que la ingesta de sal sea contraproducente.

 

Gisela Izard

Nutrición Saludable

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