“Está bien dejarse afectar por las cosas”

Por Àngel Bravo · Marzo 2019

Que un servidor conociera Marina Salas gracias a aquella Gina de la serie “Cites” (TV3) que no era capaz de detectar que su mejor amigo perdía la cabeza por ella, es fruto del azar, y es que se cuentan por docenas los papeles que, desde que en 2006 apareciera en el ‘insti’ de “El Cor de la Ciutat”, se acumulan en esa mochila. “Mar de fons”, “El Comisario”, “Hay alguien ahí”, “El Barco” y “Carlos, el Rey Emperador” son sólo unos cuantos ejemplos de su recorrido en la pequeña pantalla, aunque también la hemos visto en el cine y arriba del escenario.
Actualmente la volvemos a tener por Barcelona gracias a “Hache”, una nueva serie de Netflix en fase de rodaje sobre la entrada de droga en el puerto de Barcelona durante los años 60. Marina Salas enseña la placa en esta ficción y comparte reparto con otras figuras de peso como Eduardo Noriega, Adriana Ugarte, Javier Rey, Íngrid Rubio, Marc Martínez y Àlex Casanovas. Algunos de estos ya han pasado por Acelobert, pero hoy la “cita” es con ella. No con Gina, sino con toda una Marina Salas.

Hace mucho tiempo que te seguimos por televisión, cuesta creer que estamos ante Laia de “El Cor de la Ciutat”…
Me gusta mirar atrás y poder decir: “Guau, como he cambiado!”. O como he mejorado, en el buen sentido. Está bien recordar de dónde venimos, como hemos podido crecer, y ver todo lo que hemos construido. A veces nos resistimos al cambio, pero la energía se mueve, y creo que tienes que hacer un esfuerzo constante para cambiar y evolucionar, porque la energía no se queda igual… No puedes decir “bien, ahora he conseguido esto y me quedo así “, porque no va así. Ya sea hacia arriba o hacia abajo, estamos en continuo movimiento.

¿Como recuerdas aquellos inicios y la decisión de empezar a actuar?
Pues es una mezcla, con mucho miedo y también con mucho coraje. Siempre había tenido muchas ganas de actuar, era lo que más me gustaba de pequeña, y siempre lo había dicho. De muy pequeña me apunté a clases de teatro y me encantaba, pero no tenía ningún referente en la familia, y era extraño, “la nota disonante”, y no tenía la confianza, no lo percibes como una opción. Entonces sale lo de hacer una carrera por si acaso, con el miedo de que la sociedad y la familia te pone… Y tienes que hacer un ejercicio de irte afianzando.

Hemos leído que tu padre era pintor de coches y tu madre, funcionaria. ¿Qué influencia recuerdas que tuvieron en el momento de llevar adelante la Marina actriz?
A mi padre le encanta el teatro, hacía teatro amateur y le gusta cantar, contar chistes, es muy cómico y muy hablador… Pero nunca profesionalmente, siempre con amigos. Y a mi madre le encanta la gente, tiene mucha empatía, sale por el barrio en Cornellà y todo el mundo la adora. Es muy servicial y se hace querer mucho. Claro, no son gente que venga de esto, pero son gente muy humana, son fantásticos. Para mí el problema es el miedo, siempre… Es lo que marca la diferencia en todo, esta vocecita que tienes dentro que te frena, es más eso que el talento que tienes para todo en general.

¿Entonces crees que todo el mundo tiene talento?
No he dicho eso, pero creo que la diferencia está en como tú encaras las cosas más que en el talento. Evidentemente, creo que todo el mundo tiene un talento para algo, pero la cosa está en encontrarlo.

Después de haber vivido tras tantos personajes, ¿sientes que son papeles que se van acumulando o son caretas que se ponen y se quitan?
En cada cosa que haces, aprovechas la oportunidad y allí estás. Está bien dejarse afectar por las cosas, y que no seas la misma persona antes y después. Hay proyectos que hacen que te modifiques más o menos, pero sí creo que, no que te lo lleves a casa, pero que en parte tú cambias después de cada experiencia.

Y de qué papel conservas un mejor recuerdo, o ¿qué te gustaría destacarnos?
Guardo un buen recuerdo de uno que hice en teatro, en “La gavina segons Veronese”, una versión de Chéjov. Me acuerdo mucho de aquel montaje porque fue uno de mis primeros personajes fuertes, más complejo y profundo, que cambió un poco mi forma de relacionarme con el trabajo y de entenderlo. Y también guardo muy buen recuerdo de “3 Metros Sobre el Cielo”, “Carlos, Rey emperador” y “Panorama desde el Puente”.

Y mirando hacia delante, ¿qué te gustaría hacer?
Muchas veces me preguntan y realmente no tengo nada pendiente. Sí que ves pelis y te encantaría hacer algún personaje que se pareciera, por ejemplo ayer fui a ver “The Favourite”, y sales con ganas de participar en una peli con unos personajes así. Pero pienso más en el conjunto que no en el personaje, porque muchas veces es la sinergia de las personas que están involucradas la que hace bueno el proyecto, más de lo que haces tú.

Cuando no interpretas, ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Me gusta mucho el deporte, pero la verdad es que hago muchas cosas que están relacionadas con el cine, voy mucho al cine, leo… Me encanta comer (ríe) y viajar, suenan como a frases muy típicas pero es así, y leer sobre otras cosas, por ejemplo sobre religión, pero leo de todo.

Ya has declarado alguna vez que eres budista.
No me gusta hablar de budismo en los medios porque es algo personal y no quiero hacer proselitismo. Pero me lo ha llevado todo. Me encanta.

Cine, televisión, teatro… ¿con qué disfrutas más?
No puedo decírtelo… Porque como te decía, depende del proyecto, con quien lo compartes, esto hace que cambie toda la experiencia.

La gran mayoría nos acaba confesando el teatro por aquello de la proximidad con el espectador, pero quizás tú que tienes más trayectoria en ficción televisiva…
Es que creo que ahora está cambiando mucho el paradigma de lo audiovisual. La televisión que se hace ahora no era la de antes, antes era mucho más rápido, los guiones, etc. Ahora se consume muy diferente la tele, y el cine ha cambiado también, y la diferente manera de rodar hace que tú como profesional también lo vivas diferente. El teatro puede ser muy estimulante, pero si haces teatro con gente que te miras a los ojos y no hay nada, es un infierno, son todo voces impostadas, como a veces veo que pasa en el teatro. Y hacer textos que no me gustan a mí no me interesa. Y el cine igual, pero es de las cosas que más me gustan porque tienes un guión que empieza y termina, cada secuencia es una experiencia única y sabes que no la volverás a hacer, como sí ocurre en el teatro al día siguiente, y lo que se genera con el equipo es de una intimidad preciosa, un acto común. Tienes en cuenta cada detalle, los vínculos con el director, pero también te puedes preguntar qué hago aquí.

Esta entrevista la hacemos unos días antes de la entrega de los Oscar. ¿Te aventuras, con permiso de los lectores, a hacer alguna porra?
No las he visto todas, pero mejor actriz por Glenn Close o Olivia Colman de “The Favourite”, el actor Rami Malek por “Bohemian Rhapsody”, y “Roma” mejor película.

¿Crees que los premios son objetivos a tener presentes?
Creo que te motivan a salir adelante, es algo que te dice que lo estás haciendo bien, pero a la vez tampoco tienes que trabajar para ellos porque si no no estás nunca satisfecho. Pero sí, los premios me encantan y creo que son una materialización de todo el esfuerzo y hacen que conectes mucho con lo que haces. Mira, mi novio es cocinero y allí también se dan premios, y el otro día hablábamos de eso y me decía que no tienen nada que ver con los nuestros, que se dan premios a muchos gremios pero en ninguno se valoran tanto como en la interpretación, ni la gente se emociona tanto, es otra historia. No sé si es porque somos muy emocionales también nosotros (risas).

Ah, mira! Ahora entiendo lo de que te guste comer.
Bueno, me gusta comer desde que estoy con él, antes, no (ríe).

¿Qué libro llevarías siempre en la mochila?
Me gusta mucho Milan Kundera, o alguno de religión.

Una peli.
“Lost in Translation”, o “Café de Flore”.

Una actriz para forrar carpetas.
Amy Adams, Victoria Abril, Penélope Cruz, Rita Hayword…

Un sueño.
Construir una familia.

¿Retos profesionales de futuro?
Construir una carrera sobre la que sea feliz, trabajar fuera, hacer más proyectos y trabajar con gente que me estimula.

¿Agradecida y orgullosa de todo lo vivido hasta ahora?
Sí, sí, sí, sí. Totalmente.

Por Ángel Bravo
(Agradecemos el centro de estética Végere, de Gracia, que amigablemente nos ha abierto las puertas para la realización de esta entrevista).

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