«Una cosa es lo que nosotros queremos hacer y otra, lo que la vida nos pide a nosotros»

Francesc Miralles y Contijoch (Barcelona, 27 de agosto de 1968) es un reconocido escritor catalán, licenciado en filología alemana y colaborador habitual del diario El País y Avui. Alguno de sus libros, traducidos a más de cuarenta idiomas, se han convertido en bestsellers mundiales. Una de las tareas psíquicas más importantes consiste en separar lo esencial del reino del secundario. Lo esencial no entiende de estridencias ni grandes hazañas. Lo esencial se encuentra en las pequeñas cosas, en la sencillez de nuestro mundo cotidiano. Es así como Francesc Miralles, nuestro entrevistado del mes, nos recuerda muy sabiamente que «los seres más alegres del mundo son los animales cuando juegan, los niños y las personas sencillas».

Un nuevo libro tuyo está a punto de ver la luz.
Si, justo acaba de salir, «La biblioteca de la Luna». Es una historia de amor entre un chico que vive en la Tierra y una chica, su amiga íntima, que ha sido destinada al primer hotel que construyen en la luna. Es una novela de amor que explica cómo sería una hipotética vida en un complejo hotelero en la luna, qué tipo de gente podría ir y cómo serían las actividades del día a día. Él es una persona que está descontenta con su vida porque hace un trabajo que no le gusta, ya que no tiene nada que ver con lo que estudió y vive una vida de supervivencia. Además, está enamorado de su amiga de toda la vida y nunca le ha expresado sus sentimientos. De repente, de la noche a la mañana consigue trabajo como ingeniero en el hotel de la luna y se compromete a no volver hasta después de un año y medio. Cómo una cábala poder hacer realidad este amor.La novela comienza con las cartas que se escriben, y, a partir de este instante, suceden muchas cosas.

¿Cuando sale?
El 4 de junio sale a la venta. La presentación será en Barcelona el próximo 17 de junio a las 19:30h en la Casa del Llibre de Rambla Catalunya.

¿Es una novela de ciencia- ficción?
No, no, es una novela totalmente realista donde se habla de la soledad, de los amores imposibles, de los sueños y del aburrimiento vital de las personas. Hablamos de un futuro no muy lejano, con muy pocas diferencias de lo que se está viviendo en estos momentos. A pesar de tener unos escenarios un tanto exóticos, habla de la condición humana y de la búsqueda de la felicidad. Después el protagonista de la historia dirigirá una biblioteca en la luna, donde se encuentran los grandes libros de la humanidad. Unos libros que han sido escritos por filósofos, gurús y maestros que intentar dar a entender el concepto de «ser feliz».

Ikigai, es uno de tus libros más leídos.
Si, lo escribí con Hèctor Garcia. Hicimos una investigación en Japón, en un pueblo del norte de Okinawa. Un pueblo, que por cierto, tiene el índice de longevidad más grande del mundo, les llaman «el pueblo de los centenarios». Fuimos a entrevistarles, ya que queríamos saber más sobre su filosofía, su manera de vivir, cómo se relacionan y cómo ocupan su tiempo libre. Es el libro de autor más traducido de aquí, traducido a 49 idiomas.

¿Cual es el secreto de Ikigai? 
Ni nosotros mismos lo sabemos. El secreto de las cosas artísticas no se puede prever. Hay un punto en el que coincide que lo que estás escribiendo, y, que se publicará en un par de años, interesa al público, pero no es algo que se pueda prever. Ikigai nos habla de encontrar algo que te dé suficiente motivación para levantarte cada día de la cama, aunque quizás no te guste tu trabajo o que haya situaciones adversas. Debemos buscar lo que hace que cada día encontremos nuestra ilusión de vivir. Encontrar la razón de vivir es lo que permite vivir muchos años y sobre todo con mucha calidad de vida.

Tiene relación con el propósito de vida…
Si, como decía Nietzsche, tener un «porqué vivir» ayuda a resistir cualquier «cómo».

Tienes más de un libro que se basa en la filosofía del Japón…
Si, esto es más reciente. Del Japón tengo bastantes libros. Escribí una novela que se llama «Wabi-Sabi», que trata sobre Kioto. Sin embargo, previamente había escrito más libros de psicología, de espiritualidad y de filosofías del mundo. Son temas que, desde hace más de veinte años, me han interesado mucho.

Sin embargo habías estudiado filología… 
Una cosa es el camino oficial que tú eliges, pero luego la vida te lleva a lugares donde no pensabas ir. Estudié filología alemana y fui traductor. Más tarde trabajé en una editorial de autoayuda y de desarrollo personal. De ahí di el salto como periodista de El País comentando libros y finalmente acabé escribiendo yo. La vida profesional me ha llevado hasta aquí. Hay periodistas que quizás les hubiera gustado llevar temáticas de política pero terminan siguiendo el fútbol, ​​ya que la vida les ha llevado hacia allí. Una cosa es lo que nosotros queremos hacer, y otra, lo que la vida nos pide a nosotros.

Escritor, editor, traductor, periodista y también músico…
Si, aunque no de manera profesional, ya que no me gano la vida con la música, pero sí de manera aspiracional. Antes de escribir componía, desde mi adolescencia que compongo. He tenido mis bandas de música. Además, grabé discos que fueron editados y vendidos en las tiendas. Sin embargo, hace años que no tengo ninguna banda de música. Lo que sí hago es letras para otros artistas y también he compuesto músicas para muchos booktrailers de otros autores. He hecho mucha música, a lo largo de los años para libros.

¿Tu faceta musical te viene de familia? 
Se que mi padre tocaba el piano, ya que tengo una foto de él sentado en un piano de cola. Debo decir que yo nunca lo vi tocándolo. Mi padre publicó algunos libros, pese a no tener estudios universitarios aprendió idiomas de forma autònoma. Le gustaba mucho escribir y publicó tres libros. Este hecho sí influyó me, ya que viví en una casa rodeada de libros. La mi madre era modista y venía de una familia muy humilde.

Algún otro libro tuyo que sea importante para tí? 
Dejando atrás los que hemos hablado con anterioridad, hubo uno que tuvo muchas traducciones «Amor en minúscula», traducido a 27 idiomas. Es la historia de un profesor universitario que está solo y está muy enfadado con el mundo. De repente entra en su casa un gato. La relación que se establece entre el gato y el profesor hará que su vida dé la vuelta después de adoptarlo.

Las pequeñas cosas pueden cambiar la realidad… 
Si, por eso se llama «Amor en minúscula» ya que todo empieza porque él abre la puerta para darle un platillo de leche a un gato callejero y a partir de ese instante toda su vida cambia. «El efecto mariposa» tiene un gran protagonismo, ya que un pequeño cambio en nuestra vida conlleva una serie de causas y efectos que nos hacen cambiar por completo.

¿Cómo es tu proceso creativo? 
Cada autor tiene el suyo propio. Doy clases de escritura y explicamos nuestro método. Hay autores que improvisan, llamados «escritores con brújula», ya que van improvisando sobre lo que escribir. También están los «escritores con mapa» que son aquellos que necesitan tenerlo todo muy medido. Yo podría considerarme «escritor con brújula» con un poco de «mapa», ya que si encuentro una temática que me interesa y me llama la atención paso mucho tiempo buscando información, documentándome, imaginando los personajes. Una vez lo tengo todo atado me pongo a escribir y la historia llega un momento que se explica sola.

¿Ah, sí?
Basicamente se trata de hacer espacio. No se trata de hacer muchas cosas, sino de reservarte unas horas al día para dedicarte únicamente a eso. Cuando llega el momento, la mente se pone en sintonía con la creatividad. La regularidad de un proyecto se basa en la constancia, es como correr un maratón, debes aplicarte una serie de hábitos. Tienes que ponerte con aquello y desconectar todas las distracciones. Hay que decir que se requiere una atención plena para poder estar dentro de la historia.

¿Haces también talleres de escritura? 
Si, de vez en cuando. Cada tres meses, para diez o doce personas. Allí explicamos las diez fases del escritor, desde la idea hasta que el libro está terminado. Incluso hablamos del hecho de intentar venderlo y divulgarlo. Vamos por pasos: La idea, la documentación, los personajes, el guión, los giros narrativos, la voz del narrador, el suspense, la atmósfera, entre otros. También he trabajado durante muchos años como Serpa literario que se trata de acompañar directamente a una persona que tiene un proyecto entre manos.

Que interesante…
Si, puedo hacer de Serpa literario, se trata de acompañar esta persona a que consiga culminar el libro de la mejor manera posible, de la manera más comercial posible, que tenga posibilidades para que sea publicable. Lo he hecho durante muchos años. Es una especie de mentoría a personas que están en un proceso creativo. Por ejemplo, Sonia Fernández Vidal, la primera escritora que escribió libros para niños sobre física cuántica, se tradujo a más de veinte idiomas.

Escribiste que «los seres más alegres del mundo son los animales cuando juegan, los niños y las personas sencillas». Te consideras una persona sencilla y feliz?
La mayor parte del tiempo podría decir que sí,si no hay ninguna urgencia. Intento mantenerme en la sencillez y con personas que también lo son. No me gustan las personas que necesitan justificarse todo el tiempo con las cosas que han hecho o que han conseguido. Disfruto mucho de las personas que son capaces de compartir cosas simples que no quiere decir que no sean personas con éxito. Esta sencillez en el trato, el cariño que transmiten, la empatía, gente que le guste reír, este es el tipo de ambiente que busco.

Francesc Miralles, muchas gracias, nos vemos el próximo 17 de junio a las 19’30h en la Casa del Libro, no me pierdo la presentación de tu libro «La biblioteca de la luna».

 

 

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