Por: Antonia Utrera

“Si no soy para mí, ¿quién seré?. Y si sólo soy para mí, ¿qué soy?” (Rabino Hillel)

¡Feliz cumpleaños querid@ Tauro!  Si naciste entre el 21 de abril y el 20 de mayo aproximadamente, el sol estaba en el signo de Tauro en el momento de tu nacimiento. El Sol, junta a la Luna y el Ascendente, son los tres aspectos más importantes a la hora de interpretar la carta natal. El Sol representa nuestro propósito interior, nuestro impulso creador. La Luna nos hablaría de nuestra necesidad de seguridad emocional y nuestro sentido de pertenencia. Y el signo del Ascendente sería la personalidad que desarrollamos,  el camino que recorremos para llegar a nuestro propósito interior, a nuestro signo solar.

El signo de Tauro, junto a Virgo y Capricornio, pertenece al elemento Tierra. Los signos de Tierra están en contacto con los sentidos físicos y la realidad del mundo material. Estas personas tienen una gran capacidad para orientarse hacia el lado práctico de la vida. Su criterio de realidad les hace ser pacientes y auto-disciplinados. Son personas confiables, sólidas, realistas y prácticas, representan al individuo en relación al mundo material, concreto, que se puede ver, medir y pesar. En su búsqueda de seguridad, suelen materializar sus propósitos en cosas tangibles, solidas.

Tauro buscará desarrollar  y consolidar, completar la obra. Tiene un gran sentido de conservación por lo que intentará garantizar la permanencia y durabilidad en todo aquello que realice.  Son personas calmadas, tranquilas pero también muy obstinadas y testarudas a la hora de defender sus ideas. La paciencia es su gran virtud.

La cualidad fija del signo puede hacer que sean inflexibles, incapaces de ceder o transigir. Pero también les provee de la capacidad de permanecer y persistir el tiempo necesario hasta alcanzar sus objetivos y satisfacer sus deseos.

Regido por la diosa Afrodita, la diosa del amor, Tauro es sensual y erótico, representa el disfrute de los sentidos físicos: la contemplación de algo bello, saborear una buena comida, un buen vino,  gracias a su paladar exquisito, el disfrute de un perfume, de una melodía, y como no, de un buen abrazo! Nos habla de su naturaleza pasional, de su búsqueda de placer y del goce de los sentidos.

Si Aries tiene que ver con el nacimiento, Tauro tendría que ver con la nutrición, con la capacidad humana de proveerse de lo que uno necesita y de conseguir lo que uno desea. Si Aries representa al recién nacido que llora desesperadamente para llamar la atención, en Tauro tenemos al bebe rollizo que duerme plácidamente después de haber sido amamantado.

Pasífae. Escultura de Oscar Estruga. Revista Acelobert Barcelona

Pasífae. Escultura de Oscar Estruga (Playa de Vilanova y la Geltrú). Foto: Antonia Utrera

 

Uno de los mitos relacionados con Tauro es el de Teseo y el Minotauro. El héroe que debe matar al monstruo tirano encerrado en el laberinto. Aquí los personajes obran según su instinto y sus necesidades, buscando el poder o la consecución del deseo. Tanto Minos como Pasifae están poseídos por la misma pasión instintiva. Minos quiere reinar a toda costa y Pasifae quiere poseer lo que desea a cualquier precio. Lo primario, lo instintivo en todo ser humano, debe ser domesticado y refinado para llegar al Amor que surge del desapego del deseo.

Si te sucede que reconoces muchas de estas cualidades aún no habiendo nacido con el sol en Tauro es muy probable que al levantar tu carta natal viéramos que la luna o el ascendente están en Tauro, o quizás Venus sea muy predominante en tu carta, lo que hablaría de cualidades venusinas sin necesidad de tener el sol en el signo de Tauro. Por ello es necesario estudiar la carta natal en su conjunto, no tan solo un aspecto de ella.

El próximo mes hablaremos del signo de Géminis!

¡Hasta la próxima edición!

Antonia Utrera

Consulta Astrológica

ikigaiastrologic@gmail.com

Tel. 655 866 424