Avinguda Roma

La avenida de Roma se transforma

Las obras de este nuevo tramo entre las calles de Viladomat y de Calàbria arrancan el martes 9 de junio y durarán aproximadamente un año.

Barcelona da un nuevo paso en su transformación urbana hacia un modelo de ciudad más amable y sostenible. El próximo martes 9 de junio comenzarán oficialmente las obras de renovación de la avenida de Roma, concretamente en el tramo comprendido entre las calles de Viladomat y de Calàbria.

Esta nueva intervención urbanística tiene como objetivo prioritario ganar más espacio para los peatones e incrementar de manera notable las zonas verdes de la ciudad.

Un nuevo pulmón urbano frente al edificio Estel

El proyecto estrella de esta fase de las obras es la creación de una gran plaza de cerca de 8.000 metros cuadrados que se ubicará justo enfrente del emblemático edificio Estel. Con esta actuación, este tramo de la avenida de Roma se convertirá en un gran paseo ciudadano.

Además de la pacificación del espacio, los trabajos también incluirán:

  • Renovación integral de los pavimentos para garantizar una mejor accesibilidad.
  • Instalación de nuevo mobiliario urbano (bancos, papeleras e iluminación eficiente).
  • Incremento de la biodiversidad con nuevas áreas ajardinadas y árboles.

Calendario y afectaciones a la movilidad

Está previsto que las obras se alarguen durante un periodo aproximado de un año, fijando su fecha de finalización en mayo de 2027.

En cuanto al tráfico y la movilidad de la zona, se ha diseñado un plan para minimizar las molestias a los vecinos: mientras duren las tareas de renovación, se mantendrá operativo un carril de servicio en el lado norte de la avenida.

Continuidad de un eje que llegará hasta Sants

Esta transformación no es un hecho aislado, sino que da continuidad a los dos tramos que ya se ejecutaron anteriormente: el de Aragó-Urgell (en el año 2004) y el de Comte d’Urgell-Viladomat (en el año 2010).

De cara al futuro, la transformación urbanística de la avenida de Roma no se detendrá aquí, sino que se extenderá progresivamente hasta llegar a la plaza dels Països Catalans, conectando de forma pacificada el Eixample con la estación de Sants