Por: Ester Torrella.-

La diversidad de tipologías en el seno de la humanidad es un valor que suma y enriquece el conjunto. No somos todos iguales.

Todo en la naturaleza está constituido por la reunión, en diferentes proporciones, de cuatro elementos esenciales: agua, fuego, tierra y aire y el ser humano no es una excepción. La proporción en que se combinan en cada individuo define el concepto de TIPOLOGÍA.

La Medicina Tradicional Occidental define 4 grandes tipologías a partir del elemento que predomina sobre los otros tres. Así tenemos la tipología agua, fuego, tierra y aire. Cada una de ellas representa un punto de partida, personal e intransferible, desde donde iniciar el viaje de la existencia. Conocer, valorar y respetar las características y el comportamiento de la tipología propia, favorece conocer, valorar y respetar las características y el comportamiento de las otras tres. Las cuatro son completas y perfectas en sí mismas; no hay una mejor que la otra. Las diferencias trascienden el juicio y la comparación.

La tipología se gesta durante el periodo embrionario, orientando o determinante en cada individuo, una serie de aspectos interrelacionados e interdependientes:

  • La complexión, es decir, la forma del cuerpo físico: qué segmento predomina: cabeza, tórax o abdomen o bien si el conjunto de los tres es armónico.
  • El tipo de metabolismo energético: si está orientado al ahorro, el consumo o si sufre variaciones.
  • La tendencia temperamental sobre la que se construirá la personalidad
  • Las capacidades o talentos que impulsarán el individuo a buscar las condiciones óptimas para desarrollar al máximo su potencial y ponerlo al servicio de la humanidad, siempre que las condiciones del entorno le sean favorables.

Sobrepasa la finalidad de este texto el aportar un conocimiento exhaustivo sobre cada una de las cuatro tipologías, pero sí quisiera hacer una pequeña muestra, a pesar del inevitable riesgo de perder rigor, limitar o sesgar los contenidos.

En la tipología agua predomina el abdomen. Todas las formas son anchas y redondeadas; tiende a retener líquidos. Son individuos muy emocionales, intensos hasta el desbordamiento, pasionales, con una gran variabilidad de estados de ánimo y que absorben las energías del entorno con facilidad. Son imaginativos, soñadores, idealistas y nada competitivos. La naturaleza es su hogar, donde se reconocen y se sienten seguros. Procuran el bienestar de los demás. Estos rasgos orientan sus capacidades: mucha creatividad (inspiración-creación), artistas, escritores, compositores y excelentes en cualquiera de los aspectos que tengan que ver con el concepto «cuidar»: cocinar, educar, curar, etcétera.

En la tipología fuego lo que predomina es el volumen y el tono de la masa muscular. Cara y cuerpo cuadrados que transmiten potencia. Son individuos de acción, de movimientos bruscos, imprevisibles. Adictos al trabajo. Ven claro hacia dónde quieren ir y se dirigen con determinación, sin miedo a las consecuencias. No toleran la contradicción. Coléricos, pero sin rencor. También son impacientes, desmesurados, poco empáticos y de trato brusco. Perseveran en la lucha por lo que quieren. Son nobles y de grandes ideales. El riesgo, el reto y la competición los motiva. Son individualistas; no les gusta ser mandados. Muy extrovertidos y seductores. Su predominio es mental. Corresponden al modelo del emprendedor o el deportista de élite.

En la tipología tierra el segmento que predomina es la cabeza, que es de forma triangular, con la frente más ancha que la mandíbula o también puede ser rectangular. Cuerpo muy delgado y sobre todo seco, todo alargado. Temperamento rígido, amante del orden, respetuoso con la ley y las normas. Mundo emocional limitado o de difícil expresión. Introvertido y poco dado al juego social. Es responsable, le gusta controlarlo todo con tiempo suficiente; miedo a equivocarse. Terco y perfeccionista. Busca la seguridad en cosas tangibles; acumula y le cuesta desprenderse. Muy buenas capacidades para el trabajo científico, la ingeniería, la arquitectura, la legislación, la agricultura.

Por último, la tipología aire es la más armónica en la proporción de sus formas. Si predomina algún segmento es el tórax. Son individuos extrovertidos, de temperamento alegre, juvenil, disfrutan mucho del juego social. Se dispersan con gran facilidad, son curiosos y les gusta la novedad, saber un poco de todo, pero nada en profundidad. Se apagan con la rutina, prefieren improvisar. Son educados, considerados, diplomáticos, huyen de la confrontación directa. Viajar es su pasión: la aventura, lo que es nuevo y divertido. Seductores, les gusta ser el centro de atención. Todo ello los hace muy aptos para la interpretación en todo tipo de artes, como las escénicas y también el mundo de la comunicación.

Ester Torrella Yagüe

Médico colegiado núm. 16684 – Barcelona

Salud consciente: la salud de los vínculos y las relaciones.

Medicina Tradicional Occidental: Espagiria y Alquímia

www.estertorrella.com

Youtube: Dra. Ester Torrella