Nuestro compañero Joan Ignasi Puig reflexiona sobre esta pregunta. Dentro de nuestra asociación tienen cabida todas las creencias, siempre que se respeten los derechos humanos y sobre todo la igualdad de género. El posicionamiento de nuestro compañero nos merece, pues, respeto y consideración.

Por: Joan Ignasi Puig.-

Soy feminista y cristiano. Muchos creen que es incongruente. La posición de la Iglesia como institución se contrapone a muchas ideas feministas: la discriminación por diversidad sexual, la interrupción voluntaria del embarazo, las reticencias en la muerte asistida, entre otros muchos asuntos, pueden dar a entender que el cristianismo es un camelo, una pérdida de tiempo maliciosa. La iglesia institucional ha quedado relegada al pasado, retrógrada y maliciosa.

Pero desde mi punto de vista Jesús luchaba contra estos núcleos de poder en el contexto en el cual vivió. A los evangelios, que son el núcleo del cristianismo, es el poder religioso, los fariseos y los escribas, con quién Jesús se contrapone. Y es este poder, aliado con el poder político (el Imperio Roma), quien lo sentencia a muerte. El evangelio es una «Crónica de una muerte anunciada», en la cual Jesús se inmola por la liberación del pueblo. La profecía decía que vendría un sacerdote y guerrero. Pero el que apareció era una persona que había superado los estereotipos y los prejuicios hacia los otros y solo veía las personas tal cual. Y lo que yo siento es que muchos de los valores que me definen como persona los he mamado de esta tradición.

El relato que fundamenta el cristianismo habla de una realidad de injusticia religiosa y política. El camino (Jesús representa el camino, el modelo) para liberarse es la lucha por la justicia social. Y esto pasa por ser pobres. El camino de Jesús es un camino de pobreza material y de riqueza social y espiritual.

Creo que los evangelios, núcleo del cristianismo, animan a desobedecer las leyes injustas, tal como predicaba Jesús. Que movimientos como el feminismo están mucho más cerca de las tesis cristianas que las ideas políticas de mercado que predominan ahora. Creo que si naciera Jesús hoy, sería mujer. Creo que Jesús denomina el Absoluto como Madre y no como Padre. Y que se puede ser feminista y cristiano a la vez, pero siempre, primero feminista. Jesús habla de la liberación de las que construyen el Reino del Cielo en la Tierra (otro mundo es posible). Y estas, para mí, son todas aquellas mujeres que trabajan por un mundo justo y sostenible. Y no las personas que se adscriben a una institución concreta.

Joan Ignasi Puig

Hombres Igualitarios (AHIGE Cataluña)