Luz verde al nuevo Museo Thyssen

Luz verde al nuevo Museo Thyssen en el Palau Marcet

Barcelona da un paso decisivo para transformar el emblemático chaflán de paseo de Gràcia con Gran Via en un nuevo referente cultural. La Comisión de Ecología, Urbanismo, Movilidad y Vivienda del Ayuntamiento ha aprobado la modificación del Plan General Metropolitano (PGM), un trámite imprescindible para convertir el antiguo Cine Comedia en la sede del futuro Museo Carmen Thyssen.

Un impulso institucional y patrimonial

El proyecto ha salido adelante con un amplio apoyo político y encara ahora su recta final: la aprobación provisional por el Plenario del 27 de marzo y el visto bueno definitivo de la Generalitat. Esta reforma no solo cambia el uso del edificio, sino que garantiza la restauración integral del Palau Marcet, catalogado como Bien Cultural de Interés Local. El objetivo es preservar y realzar los elementos arquitectónicos originales de la fachada de este palacio histórico que dejó de proyectar películas a principios de 2024.

Más que una galería de arte

El nuevo equipamiento nace con la vocación de ser un espacio cultural polivalente y moderno. Según el plan aprobado, el museo se estructurará en torno a:

  • Salas expositivas flexibles: Diseñadas para acoger tanto la colección permanente de la baronesa como diversas muestras temporales.
  • Espacios de dinamización: El edificio contará con un gran atrio de acceso, un auditorio, una sala polivalente y zonas dedicadas a la educación y la administración.
  • Servicios exclusivos: Para mantener la esencia cultural, los usos complementarios se han limitado al 16% de la superficie (por debajo del 25% permitido). Esto incluye una tienda especializada y un restaurante con terraza que, significativamente, no tendrá acceso desde la calle, funcionando exclusivamente para los visitantes del museo.

Con esta transformación, Barcelona recupera un espacio privado para el uso ciudadano, reforzando el eje cultural del centro de la ciudad y dando una nueva vida a uno de los edificios más queridos del patrimonio barcelonés.