Por: Gisela Izard.-

La cebolla fue uno de los primeros vegetales en cultivarse, hace ya más de sietemil años. De su origen en Asia Central, llegaría a Europa a través de los egipcios, luego los griegos y los romanos. Parece que los gladiadores y los legionarios la tomaban a menudo en una salsa con ajo, aceite de oliva y hierbas aromáticas.

¿Sabes que se encontraron trazas de cebolla en la cara de la momia del faraón Ramsés IV? ¿Sabes que la cebolla silvestre está extinguida? Es un vegetal que se usa en todo el mundo. Los primeros europeos que fueron a América llevaron cebollas y vieron con sorpresa que en América ya tenían cebollas.

El médico griego Hipócrates la prescribía como diurético, para curar heridas y tratar neumonías. La medicina tradicional china la recomienda para enfermedades respiratorias.

Es un ingrediente indispensable en la mayoría de culturas culinarias como la mediterránea, asiática y americana.

Hay unos 500 tipos diferentes de cebollas, aunque las más cultivadas son la verdeo, la escalonia, la ciboulette y la blanca. En la actualidad es la tercera hortaliza más cosechada después del tomate y la patata.

Cuando vayas a comprarla, elige las de bulbo firme, sin brotes y con piel entera. Para conservarlas mejor, guárdalas en un lugar seco, oscuro y ventilado.

¿Qué nos aporta la cebolla?

Las cebollas son una fuente de fibra soluble, vitamina B1, B2, B3, B6, B9, C, K, azufre, calcio, manganeso, potasio, fósforo, ácido fólico, cromo y pequeñas cantidades de azufre, bromo, cobalto, cobre, magnesio, ferro, selenio, silicio y zinc. Destaca el flavonoide quercetina. Este antioxidante, más potente que la vitamina E, tiene propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y protectoras y ayuda a reducir los síntomas de fatiga, ansiedad y depresión.

Los 10 Beneficios más importantes de la cebolla para tu salud

  1. Cardiosaludable. Gracias a su contenido en azufre promueve la circulación sanguínea, previene la agregación plaquetaria y la formación de trombos, así como el colesterol y triglicéridos.
  2. Depurativa y Diurética. Gracias al potasio y escaso sodio, resulta diurética y ayuda en casos de edemas, hipertensión y piernas pesadas.
  3. Prebiótica. Es rica en fructo-oligosacáridos, prebióticos que estimulan el crecimiento de bifidobacterias en el intestino e inhiben el desarrollo de bacterias patógenas. Ayuda a equilibrar la flora intestinal.
  4. Digestiva. Previene la fermentación intestinal, la presencia de parásitos y hongos, y el estreñimiento. Alivia las digestiones y la flatulencia. Estimula el hígado, la vesícula y el páncreas.
  5. Mejora el Sistema Inmune y Antioxidante. Gracias a su vitamina C y la quercitina, un flavonoide de propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y protectoras frente al cáncer y al envejecimiento. Numerosos estudios avalan que su ingesta habitual previene el cáncer. Tomarla regularmente reduce el riesgo de cáncer de estómago en un 40%.
  6. Antidiabética. Gracias a su riqueza en cromo, y en glucoquinina, estimula el páncreas, ayuda a reducir el nivel de azúcar en la sangre en las personas diabéticas.
  7. Mejora la piel y el pelo: combate la caspa, la caída del cabello, y limpia y rejuvenece nuestra piel.
  8. Antiséptica. Las propiedades antisépticas y mucolíticas de los componentes azufrados, junto con la acción antiinflamatoria de la quercitina, la hacen eficaz frente a problemas respiratorios como resfriados, bronquitis y asma. Un conocido remedio popular para la tos propone colocar una cebolla abierta, cortada por la mitad en la mesita de noche cuando vas a dormir.
  9. Bactericida y fungicida. Gracias al azufre, es, junto con el ajo, uno de los mejores remedios naturales para combatir infecciones del aparato respiratorio (gripe, bronquitis, faringitis, etc.).
  10. Huesos fuertes. Gracias al calcio y la vitamina K favorece la salud de tus huesos.

Tres recetas caseras con cebolla

Para gripes o resfriado: Hacer caldo de cebolla y tomar una taza entre las comidas y antes de acostarse.

Para la diabetes: la preparación anterior, a razón de una taza al día por la mañana en ayunas, ayuda a reducir el nivel de glucemia.

Para piernas hinchadas: se ralla finamente 150 gramos o una cebolla y se pone en una botella con su mismo peso en alcohol de 90º. Se deja macerar 10 días removiendo cada día. Luego se cuela exprimiendo bien. Se hace masaje local con esta tintura cada día durante una semana.

 

¿Qué cantidad es la idónea?

Como siempre, moderación, menos es más. Como máximo, se aconseja la ingesta de 1-4 cebollas al día, siempre que la acompañes de abundantes verduras y una actividad física diaria y evites el sedentarismo. Y, como dice Borja Vilaseca, no creas nada de lo que te digo. Experiméntalo y decide por ti misma lo que es mejor para ti.

Gisela Izard

Nutrició Saludable

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