Cambios en el entorno de la Sagrada Familia este verano
Vivir al lado de una de las maravillas del mundo tiene sus cosas buenas, pero todos sabemos lo que sufren nuestras calles con la avalancha de turistas, especialmente cuando aprieta el calor. Para intentar que caminar por el barrio no sea una misión imposible, este verano se ha puesto en marcha varios cambios y refuerzos que os interesan.
Más ojos en la calle para asegurar la convivencia
Seguro que ya lo habéis notado, pero desde el 18 de julio y hasta finales de noviembre, la Guardia Urbana tiene una presencia fija en la calle Marina (justo delante del templo) los fines de semana y festivos. Habrá cuatro agentes dedicados en exclusiva a vigilar la zona.
Además, los Agentes Cívicos también han ampliado sus turnos de mañana y tarde hasta diciembre. ¿Cuál es su objetivo? Controlar los problemas de siempre que tanto nos desesperan: los lateros, la venta ambulante ilegal, los patinetes a toda velocidad y esos comportamientos que complican el día a día en el barrio.
Una victoria vecinal: ¡reunión informativa en otoño!
En el último Consejo de Barrio del 30 de junio nos quejamos y nos han escuchado. Muchos vecinos pedisteis saber exactamente qué hacen (y qué no pueden hacer) los Agentes Cívicos. Pues bien, tras insistir, este otoño se organizará una charla abierta con responsables de BSM y la Guardia Urbana para que nos lo expliquen cara a cara y podamos resolver dudas. ¡Os avisaremos de la fecha exacta!
Estrenamos espacio entre Marina y Plaza Gaudí
La otra gran novedad es que ya podemos disfrutar de la reforma de la calle Marina, que se estrenó en junio. Esta obra ha conectado mejor la basílica con la plaza de Gaudí. El objetivo de este lavado de cara es que las aceras no estén tan masificadas y que el espacio sea un poco más transitable y amable para los que vivimos aquí todo el año. ¡Poco a poco hacemos barrio!