El Huerto Urbano de la Sagrada Familia ya tiene nuevos cultivadores

El Huerto Urbano de la Sagrada Familia ya tiene nuevos cultivadores

Este mes de marzo se han entregado las llaves de las 18 parcelas de la calle Padilla, un espacio que apuesta por la sostenibilidad, el envejecimiento activo y la cohesión social en el corazón del Eixample.

Barcelona sigue dando pasos hacia una ciudad más verde y comunitaria. En el marco del Plan Clima, se ha completado el proceso de adjudicación de la Red de Huertos Municipales, que este año ha repartido 329 parcelas en los diez distritos de la ciudad. En nuestro barrio, el Huerto Urbano Sagrada Familia (situado en la calle Padilla, 199-201) ya vuelve a estar a pleno rendimiento.

Un espacio para mayores y entidades
El huerto de la Sagrada Familia cuenta con un total de 18 parcelas de entre 20 y 40 metros cuadrados. Siguiendo la misión social de estos espacios, la distribución ha sido la siguiente:

  • 12 parcelas destinadas a personas de 65 años o más, adjudicadas mediante un sorteo celebrado en febrero ante la gran demanda (en toda la ciudad se recibieron 477 solicitudes para 266 plazas).
  • 6 parcelas cedidas a entidades sin ánimo de lucro, que utilizarán la tierra como herramienta de inclusión y terapia.

Los nuevos usuarios y usuarias podrán gestionar estos espacios durante un periodo de cuatro años, utilizando técnicas de agricultura ecológica.

Más que hortalizas: un motor de vida en el barrio
Estos huertos, gestionados por el Instituto Municipal de Parques y Jardines, no solo sirven para cosechar tomates o lechugas; son auténticos pulmones de convivencia. Entre sus beneficios destacan:

  1. Salud y bienestar: Promueven la actividad física al aire libre y combaten la soledad no deseada en las personas mayores.
  2. Biodiversidad urbana: Crean pequeños ecosistemas que mejoran la calidad del aire y fomenten la presencia de fauna útil en la ciudad.
  3. Educación y valores: El espacio funciona como un centro de aprendizaje intergeneracional, donde escuelas y jóvenes pueden aprender de los más veteranos sobre los ciclos de la naturaleza y el respeto por el medio ambiente.

Con la entrega de llaves ya realizada, el Huerto de la Sagrada Familia se consolida como un rincón imprescindible para la vida vecinal, demostrando que, incluso en un entorno tan denso como el Eixample, la tierra nos sigue conectando.