Nen Déu es una fundación médica que proporciona servicios a los pacientes a un precio muy reducido. Montserrat Assens, doctora que trabaja en el hospital, explica que se trata «de una obra benéfica y que hay gran variedad de especialidades médicas», desde medicina convencional hasta homeopatía. De hecho, ella misma hace 25 años que las complementa.

El hospital, que se creó en 1892, recogía a los niños de la calle que no tenían recursos. En cuanto a los médicos que entraban a trabajar, todos eran homeópatas. De hecho, Assens destaca que en 1914, cuando hubo una plaga de tifus en la ciudad de Barcelona, ​​murieron un total de 2500 personas. En este hospital, que trataba con terapias homeopáticas, tan solo se registró un fallecimiento.

La homeopatía es una disciplina que ofrece tratamiento de las enfermedades tanto agudas como crónicas, físicas, psicológicas y emocionales, teniendo en cuenta las diferencias individuales. Los remedios homeopáticos son compatibles y complementarios con la medicina convencional.

Como anécdota, la doctora habló de la fiebre. Esta es una reacción del sistema inmunitario de nuestro cuerpo para reaccionar contra un cuadro agudo como podría ser, por ejemplo, un gripe. Por tanto, lo que hace el cuerpo es «aumentar la temperatura para acabar con el virus». De esto  se deduce que la fiebre no es mala y Assens recomienda no tomar medicamentos de inmediato para acabar con ella, sino más bien ir observando la fiebre al mismo tiempo que dejamos que el cuerpo humano desarrolle las posibilidades que tiene de recuperación. De hecho, el cuerpo de una persona enferma normalmente no presenta fiebre y, por lo tanto, se requiere un estado del cuerpo sano para que pueda reaccionar con fiebre.

Redacción: Acelobert

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