Por: Antonia Utrera.-

El pasado 15 de diciembre de 2020 se produjo la gran conjunción Júpiter –Saturno en el grado 0 de Acuario, coincidiendo con la celebración del solsticio de Invierno.  Aunque algunos astrólogos apuntan a que el primer hito de la nueva Era se produjo en diciembre del 2012, la reciente conjunción de estos dos planetas nos recuerda que entramos de lleno en este nuevo ciclo planetario, el Inicio de todas las posibilidades que se irán definiendo durante estos cuatro años hasta 2025 en que Plutón ingresará también en el signo de Acuario, momento en el que definitivamente entraremos en la Nueva Era. El cambio será lento pero seguro, ya que su regente Urano está en el signo de Tauro. Durante estos cuatro años que Plutón todavía estará en el signo de capricornio, eliminará todo aquello que no sirva al nuevo ciclo. El poder de las antiguas estructuras será cada vez más residual, en favor del nuevo ser humano.

Nuevo Ordenamiento Mundial

Fraternidad, libertad y rebeldía son palabras que definen el nuevo ciclo astrológico. Al signo de Acuario le gusta lo imposible, las utopías, la igualdad, la fraternidad entre los pueblos. Y rompe con toda estructura saturnina que limite la libertad. Las viejas estructuras a nivel mundial se van desmoronando, esto es un hecho ya. Así como los árboles dejan caer sus hojas muertas, con la misma sabiduría deberíamos reconocer qué partes están caducas dentro y fuera de nosotros y deben ser barridas para que lo nuevo emerja.

Acuario es energía transgresora, no entiende de amos, defiende las relaciones en paridad, en igualdad, es cuestionadora, huye de dogmas y romperá con las viejas normas que limiten el avance del ser humano.

Acuario vive en el futuro, en los avances tecnológicos, en los inventos científicos, en el progreso y además es sorpresivo! así es que preparémonos para ver cosas que jamás hubiésemos imaginado.

Creadores de nuestra propia Realidad

Es tiempo de ser creadores de nuestra propia Realidad y de asumir la responsabilidad de nuestra propia vida. Atrás debe quedar la justificación o la culpabilización. Hasta ahora la realidad la creábamos de manera inconsciente, ahora toca aprender a ser creadores de nuestra realidad pero de forma consciente, no la realidad automatizada por nuestras creencias, hábitos y educación, sino tomando contacto con aquello que verdaderamente somos y deseamos. ¿Cómo es posible que los gobiernos nos dicten y nos den instrucciones de como tenemos que vivir? Corresponde que nos responsabilicemos de nuestra propia vida, de lo  que hacemos y decimos, de la realidad que creamos.

El Gran Cambio

Debemos dirigirnos hacia lo que queremos, con comprensión y compasión hacia aquellos en dificultades para adaptarse crecientemente a los cambios que se irán sucediendo. No corresponde pisotear al adversario, que no enemigo aunque estemos en puntos distintos, más bien comprender para ver también nuestra mejor estrategia.

Este tiempo ayudará también a revisar el significado del dinero como valor. ¿Qué significa aportar valor?, es necesaria una revisión conceptual para que la economía se pueda ir ajustando  a los nuevos valores.

El Requisito

Las nuevas estructuras no pueden ser recibidas por alguien que no haya hecho un trabajo interior, no solo en su mundo emocional y mental, también en su psiquismo, en su cuerpo energético. Es fundamental que renovemos nuestras estructuras, nuestro mundo interno.

El requisito para entrar en esta nueva Era es la Alegría. Como decía Einstein, “En la Alegría serás Invencible”. Es desde la alegría que podremos convertirnos en creadores de nuestra nueva Realidad. Es tiempo de asumir nuestro propio poder, nuestra responsabilidad sobre nuestro cuerpo, nuestra salud y nuestro bienestar.

Si estás trabajando muchas horas en un trabajo que no te gusta, empieza a cambiar eso, empieza a generar tu propia fuente de ingresos, realiza una actividad que te emocione, que te haga sentir alegre, vivo, y ve haciendo una transición hacia tu autonomía económica.

La economía deberá basarse en leyes espirituales que permitan una integración, para que todos puedan participar de los cambios económicos, políticos y sociales. Eso sí, habrá que atarse bien al mástil como en el mito de Ulises, habrá que estar muy atentos a los “cantos de sirenas”.

Antonia Utrera

Consulta astrológica

ikigaiastrologic@gmail.com